Los tres hacen de llave de acceso. La diferencia no está en si protegen —
protegen los tres— sino en cómo se usan cada día y en qué pasa si algo sale mal.
Preguntas que te vas a hacer
¿Y si la pierdo?
Si hiciste los deberes, no pasa nada: coges la segunda llave, entras, y
borras la perdida de tus cuentas. Si solo tenías una, te quedan los códigos de
recuperación que te dio cada servicio al activarla —esos que casi nadie guarda—. Y si no
tienes ni una cosa ni la otra, dependes de que el soporte te crea. Puede acabar en semanas de
gestiones, o en nada.
¿Y si me la roban?
Con la llave sola no entran a ningún sitio. Si la usas de segundo factor, les
falta tu contraseña. Y si la usas para entrar sin contraseña, la llave pide un PIN: a
los 8 intentos fallidos se bloquea y borra lo que llevaba dentro. No hay forma de
saltárselo probando. Aun así, en cuanto te des cuenta, quítala de tus cuentas.
¿Se puede copiar?
Por internet, no: la clave no sale de dentro del aparato, ni siquiera tú
puedes sacarla. Físicamente, con el fallo EUCLEAK y una llave vieja, sí — pero teniéndola en
la mano y con equipo de laboratorio.
¿Y si se rompe o se moja?
No tiene batería ni pantalla, que es lo que se rompe en un monedero. Aguanta agua
y golpes. Y si aun así muere, para eso está la segunda.
¿Puedo guardar mis bitcoins ahí?
No, y es la confusión más común. Una Yubico abre puertas, no guarda
monedas. No sustituye a tu Trezor ni a tu Ledger: son cosas distintas que se usan a la vez.
¿Y si Yubico cierra mañana?
La llave sigue funcionando igual. No depende de la empresa: usa un estándar
abierto y común, el mismo que usan Trezor y todas las demás.
¿Sustituye a la contraseña o se suma?
Lo eliges tú en cada servicio. Puede ser el segundo paso después de la
contraseña, o entrar directamente sin escribir nada. Lo segundo es más cómodo y más seguro,
pero entonces el PIN de la llave se vuelve importante: si lo pierdes, no hay quien lo
recupere.
¿Puedo prestarla o venderla luego?
Antes hay que quitarla de todas tus cuentas y reiniciarla. Si no, estás
regalando una llave que todavía abre tus puertas.
Cómo lo resumiría yo
Si ya tienes un Trezor, empieza por ahí. No te gastes nada: actívalo de llave esta
semana y ve viendo si te resulta cómodo o si acabas evitándolo.
Si te cansa el cable, o quieres una de repuesto, ahí entra la Yubico. Ese es su
verdadero argumento: no que proteja más, sino que la vas a usar siempre. La seguridad que
molesta se acaba apagando.
Y compres lo que compres, que sean dos. Una sola llave no es seguridad, es un único
punto de fallo con forma de llavero.