Seguridad · 28 de agosto de 2026
La filtración no vino de las cripto. Vino de Hacienda.
Ni un exchange, ni un monedero, ni la cadena. La oficina tributaria francesa.
2
robos distintos
confirmados
2
meses dentro
sin que lo supieran
Lo que se llevaron de cada persona
Nombre
Dirección postal
Ingresos
Tamaño de la vivienda
Teléfono
Correo electrónico
Estado civil
Número de hijos
Fecha y lugar de nacimiento
Historial con Hacienda
Cómo entraron
Con las credenciales de un empleado y las de un contratista externo. Y saltándose la verificación en dos pasos.
Estuvieron dentro en junio y julio. Hacienda bloqueó las cuentas al ver movimientos raros, pero no supo que se habían llevado nada hasta que lo dijo el propio ladrón, en agosto.
Y el otro caso, que es peor
No todo fue gente de fuera. Una funcionaria de una oficina tributaria de las afueras de París está procesada por buscar en las bases del Estado y vender los datos.
Tenía acceso legítimo. Lo usaba desde su puesto. Le encontraron ingresos en efectivo y transferencias de un cliente anónimo.
Qué se hace con esto, en concreto
No puedes retirar tus datos. Pero sí puedes quitarles valor.
- Que sepan tus datos ya no prueba nada. Si te llaman sabiendo tu nombre, tu dirección y lo que ganas, eso no significa que sean tu banco. Significa que han leído la lista.
- Nada por teléfono entrante. Cuelgas y llamas tú al número de la tarjeta o de la web oficial. Siempre. Sin excepción, aunque metan prisa.
- Un correo aparte solo para lo financiero, que no hayas usado para registrarte en nada más. El correo filtrado sirve para colártela; uno que nadie conoce, no.
- La verificación en dos pasos, con app o llave física. Nunca por SMS: aquí se saltaron el doble factor, y el SMS es el eslabón que se roba con el número de teléfono que también está en la lista.
- Que no cuadre el dato con la urgencia. El fraude que viene detrás de una filtración así no es un correo mal escrito: es alguien que sabe cuánto ganas y en qué calle vives.
Tu monedero puede ser perfecto. La lista de quién eres la guarda otro.
Y es la otra mitad de lo de hoy. Por la mañana contábamos que un monedero de Cardano publicaba tu clave privada
cada vez que firmabas: un fallo en el código de otro. Esto es lo mismo un piso más arriba —
una ficha que no controlas, en un sistema que no elegiste. En cripto puedes cambiar de monedero.
De Hacienda no te puedes ir.