Lo que ha cambiado esta semana no es el riesgo: es que ahora lo vemos. Todas las opciones tienen el suyo:
La pregunta no es «¿en qué me puedo fiar?», sino «¿qué riesgo entiendo y sé gestionar?».
Lo que más probablemente le haga perder su bitcoin a una persona normal no es un implante con módem:
El implante afecta a menos de 1 de cada 10.000 aparatos, casi siempre comprados a terceros. El miedo de esta semana puede hacer más daño que el implante.
El lema de Bitcoin siempre fue «no confíes, verifica». Lo que ha fallado no es Bitcoin: es tener que creer a una empresa.
Tampoco son la solución mágica, pero tampoco hay que demonizarlos.
No es consejo de inversión: es sentido común de seguridad.
No tomes decisiones con miedo. Comprueba dónde compraste tu cartera, no le des a nadie tus 24 palabras y elige el riesgo que entiendes. La confianza volverá cuando podamos comprobar en vez de creer. Que, por cierto, era la idea de Bitcoin desde el principio.